7 de octubre de 2022

El compra ahora y paga después hay que evitarlo siempre

Si hace unos meses les contábamos que cada vez más marcas y tiendas están dejando a los clientes financiarse las compras para pagos modestos, ahora son los bancos los que se han apuntado a esta moda de financiar pagos de unos pocos meses.

Un terreno que hasta ahora era coto exclusivo de las fintech, ha empezado a ser del interés de los grandes bancos, viendo el buen nicho de mercado que hay. Porque somos adictos a financiar pagos, sobre todo teniendo en cuenta el bajo nivel de ahorro que tenemos, de ahí que prefiramos pagar una comisión a cambio de pagar las cosas poco a poco.

Santander tiene la plataforma Zinia, lanzada a principios de este año a través de Openbank y que llegará pronto a España y Caixabank hace poco también ha anunciado iZZinow, un servicio del mismo tipo asociado a su tarjeta MyCard. En este caso permitirá aplazar pagos dos meses sin intereses ni comisiones o ampliarlo a 12 meses pero con intereses.

Bankinter va más allá y permitirá hacer lo mismo pero con los recibos asociados a la cuenta corriente, de forma que dejará aplazar pagos de luz, agua, etc.

¿Por qué se lanzan ahora los bancos a algo que han rehuido siempre? Porque hay potencial, y porque los clientes ya no contratan grandes préstamos ante el auge de los pequeños y rápidos créditos. Renovarse o morir.

Da igual que te lo de tu banco: no financies a corto plazo

Puede que muchas personas hasta ahora no hayan caído en la tentación de financiar pequeños pagos, desconfiadas de estas plataformas online que permitían fraccionar esas compras, pero ahora, con un gran banco detrás la cosa puede cambiar.

Al final, son marcas que pesan mucho, y la gente confía en sus productos más que en los de una fintech, lo que puede llevar a muchos a lanzarse a estas financiaciones con tranquilidad. Error.

Este tipo de productos solo sirven para generarnos una deuda innecesaria por caprichos innecesarios. Tienen el peligro de confiarnos y endeudarnos de más cuando al ser cantidades pequeñas es fácil (o al menos más sencillo) ahorrarlas a corto-medio plazo. Y son adictivos.

Es decir, estas financiaciones tiran más por tierra la cultura del ahorro, ya que propagan el “compra ahora y paga después” creando una falsa sensación de gratuidad de las cosas que se adquieren o facilidad para tenerlas, cuando solo suman facturas a nuestro mes.

Precisamente ahora, en un contexto inflacionista, los consumidores tienen menos dinero disponible, de ahí que sea el momento propicio para que los grandes bancos salten a este campo. Y los bancos siempre ganan, recuerden.

Así que no se confíen, porque estos pagos a plazos solo engordan nuestras deudas y comprometen nuestra salud financiera. Financien solo lo que sea realmente importante, no unas zapatillas o un móvil nuevo. A la larga se arrepentirán.

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